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Marchas de la Infantería Argentina
código: TR020101

En este disco, interpretado por la banda del Colegio Militar de la Nación, presentamos una selección de marchas compuestas para la infantería del Ejército Argentino consideradas tradicionales.



Repertorio

01- Capibary, N.N.
(4:05)
02- Ituzaingó, N.N.
(3:45)
03- Punta Congreso, V. Mazzoco
(5:03)
04- Bahia Blanca, F. Pinto
(3:10)
05- Avenida de las Camelias, P. Maranessi
(4:06)
06- General Mitre, J. Arena
(3:42)
07- 4 de Línea, J. Bonomi
(4:40)
08- 8 de Infantería, N.N.
(4:37)
09- Suipacha, J. Arena
(3:07)
10- 12 de Línea, J. Tonazzi
(4:05)
11- Cura Malal, J. Ríspoli
(3:44)
12- Tiro Federal, C. D’Arcangelo
(2:58)
13- Victorica, J. Ríspoli
(3:35)
14- Gloria o Muerte, A. Camertoni
(3:21)
  TT: 54:44

Reseña Histórica

Para unificar la ejecución de la música militar en su Imperio, el rey de España Carlos III designó a Don Manuel de Espinosa de los Monteros, un músico de su Capilla Real, para que realizara la recopilación y ajuste de los toques y marchas utilizados en sus ejércitos. Este ordenamiento fue declarado reglamentario para la infantería y la caballería españolas en 1769, y se lo conoció como ‘Toques y Marchas de las Ordenanzas de Carlos III’.  Fue también aplicado en el Virreinato de las Provincias del Río de la Plata. Las marchas y toques prescriptos por estas ordenanzas continuaron siendo utilizados por los ejércitos patriotas durante los años siguientes a la Declaración de la Independencia Argentina, en 1816.

El territorio que ocupa la República Argentina formó parte del Imperio Español desde el siglo XVI. La administración establecida en la ciudad de Buenos Aires fue inicialmente una gobernación, dependiente del virreinato del Perú, con sede en la ciudad de Lima. En 1776, el  Rey Carlos III de España creó el Virreinato de las Provincias del Río de la Plata, con sede en la ciudad de Buenos Aires, y nombró como primer Virrey al General Don Pedro de Cevallos, quién era hasta entonces el Gobernador y Capitán General o jefe militar. El territorio del virreinato abarcaba parte de los actuales territorios de las repúblicas de la Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay así como partes del Norte y Sur de Chile y Sur de Brasil.

La administración virreinal se extendió hasta el 25 de mayo de 1810, cuando los ciudadanos de Buenos Aires proclamaron el primer gobierno patrio e independiente de España y denominaron al naciente país Nación de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Este pronunciamiento dio origen a las guerras de la independencia argentina, con campañas y batallas en la tierra y en el mar, las que incluyeron el cruce de la Cordillera por el Ejército de los Andes. Las campañas victoriosas de este ejército fueron determinantes además, para la emancipación de las repúblicas de Chile, Perú y Ecuador.

En 1801 se publicó en Madrid el ‘Reglamento para las milicias disciplinadas de infantería y caballería del Virreinato de Buenos Aires’, en el que se definía, entre otros temas, la cantidad de bandas de música y el número de integrantes para las distintas unidades militares del Virreinato. En 1810 figuraban alrededor de 150 músicos en los distintos cuerpos de la guarnición de Buenos Aires. Por ello, desde los inicios de la independencia argentina, las unidades militares tuvieron bandas de música, que las acompañaron en los desplazamientos y las acciones militares. Las primeras marchas propias de lo que sería después la República Argentina fueron compuestas en los años de la guerra de independencia, con el estilo y forma de marchas patrióticas cantadas.

Los instrumentos musicales que establecían las ordenanzas militares españolas, pífanos (pequeña flauta traversa), trompetas lisas (sin llaves ni pistones) y tambores o cajas de guerra, fueron los utilizados para estas primeras composiciones de música militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Los tambores y pífanos servían a las tropas de infantería y las trompetas y timbales a las de caballería.

Después de 1830 se iniciaron en Europa transformaciones muy importantes en el instrumental utilizado por las bandas militares, a partir de los cambios que introdujeron innovadores, como el italiano José Peletti y el belga Adolfo Sax, al reemplazar y perfeccionar al antiguo instrumental hecho en cobre, por otro de bronce con pistones. Así aparecen entre otros los trombones, los saxofones, los bombardinos y los cornos. Este instrumental comenzó a ser utilizado en la Argentina a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

La primera Constitución de la República Argentina fue promulgada en 1853. Desde ella se fomentó la inmigración, ofreciéndose igualdad de derechos y de garantías a las personas que ingresaran para establecerse, con respecto a los nacidos en el país. Como consecuencia de esta apertura y de las oportunidades que el país ofrecía entonces, se produjo un masivo ingreso de inmigrantes provenientes de muy diversos países. Con relación a la música militar argentina es destacable la importancia que tuvieron, especialmente en la segunda mitad del siglo XIX, los músicos y maestros de banda nacidos en Italia, los que aportaron sus capacidades musicales y, en algunos casos, sus dotes de composición. Esto surge claramente desde el repertorio de éste disco: salvo las tres marchas que no tienen autor conocido, los autores de las once composiciones restantes o habían nacido en Italia, o eran descendientes cercanos de inmigrantes de ese origen.